La justificación de la muerte

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Por: Alejandro Torres
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Pintura: Tiempos difíciles, por N. Prisekin

    Las manifestaciones a favor de la paz de 1930 en el Reino Unido estuvieron lideradas por Michael Rutherford. En el frente de la misma, Michael, enarbolaba una bandera con la insignia "Basta de muertes, no somos animales" con tanto fervor que se convirtió en un ícono de los movimientos pacifistas venideros en todo el mundo. Creó el MCMH (Movimiento Contra el Maltrato Humano) y rápidamente fue cuestionado por las esferas políticas y los altos burgueses. Sin embargo la prensa y la opinión pública estuvieron en todo momento de su lado. Tuvo que escapar de diversas persecuciones por parte de la policía ya que su Movimiento se infiltraba en los mitines y al grito de "El hombre no debería matar al hombre, ya que los hombres hermanos son" hacían explotar una bomba con volantes generando un caos incontrolable. La popularidad de Rutherford preocupaba al poder, ya que en la ciudad la gente comenzaba a reunirse con más frecuencia a favor de la no-violencia. Finalmente, en 1939 se desata la segunda Guerra Mundial y Rutherford fue obligado a prestar servicio en París como estrategia disuasoria a su creciente popularidad y su sediciosa actitud. 

    Una noche, bajo el sonido de los aviones, descansando al borde de un camino, impulsado a realizar sus necesidades, Rutherford se cruzó con un soldado alemán y, despojado se su fusil, violentamente lo tomó por los brazos, lo arrojó al suelo y comenzó a golpearlo ferozmente, arrancándole los ojos con sus dedos. Uno de sus compañeros escuchó los gritos de desesperación y terror y asistió a la violenta escena. Cuando vio a Rutherford encima del soldado alemán cubierto de sangre le preguntó:

    -¿Qué has hecho?

    Rutherford, con la mirada inmutable y mientras se levantaba de encima del cuerpo le contestó:

    -Estamos en guerra.


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